miércoles 18 de junio de 2008

La mirada de Ulises


Hola. Me llamo Ulises y tengo once años.

Os tengo que pedir un favor muy grande: no me llaméis Ulises. Lo odio. Prefiero que me llaméis el Uli, como en el cole. Es que no me gusta tener un nombre raro. Mis padres iban a llamarme Ángel, un nombre normal que me habría gustado bastante (a lo mejor me lo pongo cuando sea mayor de edad) pero en el último momento cambiaron de opinión. Y todo fue por una película que les encanta. Se llama La mirada de Ulises y es de Angelopoulos, un director griego.

Aunque me hayan llamado así por su culpa este señor me cae bien porque le pasa un poco lo que a mí: que ha estado a un pelo de llamarse Ángel.

El pobre casi lo consigue - estuvo más cerca que yo, eso hay que reconocérselo- pero se ha quedado en Angelopoulos, que si lo piensas bien es un nombre... no sé, como deforme. Porque oyes “Angelopoulos” y piensas en alguien con una cabeza muy grande o con un culo muy gordo. Ya me imagino las risas en el patio del colegio.

Mis padres es que son muy cinéfilos, o sea, que les gusta mucho las películas. Eso está bien. Parece una suerte, ¿verdad?

Pues no lo es.

Porque nunca me llevan a ver las películas que yo quiero: ni Rambo, ni Shin-Chan ni Indiana Jones. Según ellos, tengo que empezar a educarme el gusto o si no… No sé qué es lo que pasará “si no”. Ellos nunca me lo dicen, pero ponen una cara requetefea. Es la misma cara que ponen cuando hablan de sus amigos y dicen “Fulanito es un hortera” o “Menganito no se da cuenta, pero es un hortera”. Me hago cargo: mis viejos piensan que voy para hortera. Por ejemplo, les parece fatal que me guste el reggaeton y que quiera ver cualquier programa de la tele que presente Enma García (qué guapa es).


En mi casa ser un hortera es lo peor. Supongo que por eso han puesto la nueva norma: todas las semanas tengo que sentarme a ver una película que ellos elijan. Y la primera de todas ha sido, cómo no, La mirada de Ulises. Además, me han regalado este blog para que escriba mi opinión sobre ellas. O sea, que me han puesto deberes. Muchas gracias, papá, mamá. ¿Qué hay de la Play Station 3?

Voy a hacerles caso. Eso sí, escribiré un poco lo que a mí me dé la gana. No todo van a ser críticas. Bueno, voy a empezar.


Mi primera crítica: La mirada de Ulises


Va de un director de cine que vuelve a su país, Grecia, después de mucho tiempo. Parece que allí no le quieren por algún lío político, aunque eso a él le resbala. Lo único que le importa a este hombre es encontrar una película muy antigua de unas yayas que están cosiendo. Así que el director de cine va de país en país mirando a ver quien tiene la dichosa película y encontrándose con gente. No es un viaje divertido, porque cada sitio que visita es más triste y hay guerras y niebla y una mujer que se le aparece siempre pero que no es la misma mujer, aunque tiene la misma cara.

Esto al principio me parecía muy raro y no lo entendía, pero luego me explicó mi madre que esas mujeres eran seres imaginarios y que todas juntas son un símbolo de los amores que no ha tenido el director, o de los que ha tenido pero no le han salido bien. Por eso todas tienen la misma cara, porque muchas veces a la gente nos pasan las mismas cosas una y otra vez pero con diferentes personas. Por ejemplo a mí, que siempre tengo problemas con todas las profesoras de Matemáticas.





La película es larga, larguísima, y muy lenta, pero yo creo que está hecho aposta para que te aburras pronto. Y una vez que te has hecho a la idea de que te vas aburrir ya no estás impaciente, te relajas y te empiezan a molar los paisajes bonitos que tiene la película. A veces hasta te parece que tú eres quien está haciendo el viaje y que la pantalla de televisión es la ventanilla del coche de tus padres. Y ya está.

No es una película para ver una y otra vez como, por ejemplo, Terminador 3. Es para verla, como mucho, dos veces. Y ni siquiera eso, porque mis padres, que ya la habían visto antes, a los pocos minutos de empezar estaban roncando con el cuello torcido uno a cada lado del sofá. Y eso que les encanta. Veremos a ver qué me obligan a ver la próxima vez. Espero que sea una película menos triste o una en la que se hable más.


El Uli

1 comentarios:

Pablo dijo...

Hola, Uli, bienvenido. Buen blog. A mí mis padres me pusieron con 9 años una sesión doble con Roma, ciudad abierta y Alemania, año cero, que supongo que tus padres también te pondrán, y todavía no lo he superado.
De este señor griego con cara de estar siempre enfadado me gusta mucho Paisaje en la niebla.