Un disgusto se llevó mi madre ayer cuando leyó mi primera crítica. A punto ha estado de cerrarme el blog.
Ah, no, no – le he dicho yo- Santa Rita lo que se da no se quita.
Y en eso mi padre me ha dado la razón. Normal. ¿En qué cabeza cabe dar un regalo y quitarlo al día siguiente? Habría que denunciarla a la Protectora de Menores.
Lo que ha enfadado a mi vieja es que hable aquí de ella. Dice que nadie tiene por qué enterarse de lo que dice de sus amigos, que si son horteras o no. A mí la verdad no me parece para tanto. De todas maneras, intentaré no contar nada más. Pero me va a resultar difícil porque la tengo encima constantemente. Está en esa edad en la que necesita estar pendiente de su hijo todo el rato.
Otra cosa que empieza mal es que no se ponen de acuerdo sobre la próxima película que tengo que ver. Mi padre ha dicho que El imperio de los sentidos y mi madre que por encima de su cadáver. Después han empezado a insultarse. Pero insultos muy raros, no como los del colegio. Hablaban muy rápido así que he estado muy atento y después me he ido corriendo a apuntar las palabras que recordaba. Más o menos así:
Papá: Burguesa
Mamá: Descerebrado
Papá: Moral hipócrita
Mamá: Demagogo
Papá: Sobreprotectora
Mamá: Gilipollas
La discusión la ha ganado mi madre. Pero el juego lo ha perdido ella porque al final ha tenido que utilizar un insulto de los que entiende todo el mundo.
El Uli
Ah, no, no – le he dicho yo- Santa Rita lo que se da no se quita.
Y en eso mi padre me ha dado la razón. Normal. ¿En qué cabeza cabe dar un regalo y quitarlo al día siguiente? Habría que denunciarla a la Protectora de Menores.
Lo que ha enfadado a mi vieja es que hable aquí de ella. Dice que nadie tiene por qué enterarse de lo que dice de sus amigos, que si son horteras o no. A mí la verdad no me parece para tanto. De todas maneras, intentaré no contar nada más. Pero me va a resultar difícil porque la tengo encima constantemente. Está en esa edad en la que necesita estar pendiente de su hijo todo el rato.
Otra cosa que empieza mal es que no se ponen de acuerdo sobre la próxima película que tengo que ver. Mi padre ha dicho que El imperio de los sentidos y mi madre que por encima de su cadáver. Después han empezado a insultarse. Pero insultos muy raros, no como los del colegio. Hablaban muy rápido así que he estado muy atento y después me he ido corriendo a apuntar las palabras que recordaba. Más o menos así:
Papá: Burguesa
Mamá: Descerebrado
Papá: Moral hipócrita
Mamá: Demagogo
Papá: Sobreprotectora
Mamá: Gilipollas
La discusión la ha ganado mi madre. Pero el juego lo ha perdido ella porque al final ha tenido que utilizar un insulto de los que entiende todo el mundo.
El Uli


3 comentarios:
Mi mamá también se llama Rita, pero a mí me llamaba gilipollas directamente. Ánimo, Ulises.
¡Que suerte tienes Ulises!seguro que cuando tus papás te regañan delante de tus colegas no se enteran y así no pasas verguenza
Mis padres no me regañan ni me insultan. Cuando me porto mal se quedan callados y me miran fijamente hasta que quedo así como tonto, medio hipnotizado. Me siento en el sofá y ya no me porto mal en mucho rato.
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