lunes 14 de julio de 2008

Baculum extradentatum (II). Historia de una venganza.


Lo que he contado antes no son más que los antecedentes. Es lo que pasó en Navidad, pero como ya os he dicho, la familia de mi padre nos ha venido a visitar y han ocurrido otras cosas. Una de ellas, que mi madre se ha vuelto loca con la limpieza. Ella, que nunca se ha preocupado demasiado por esas cosas (Eloiza la llama "princesa huevona") en cuanto se enteró de que los abuelos y los tíos iban a aparecer por aquí clavó las rodillas en el suelo y se puso a frotar como una esclava del Calvo Antes Conocido como Mr. Proper. No había quien la parara y encima quería que todos nos volviésemos tan locos como ella. Con Eloiza lo consiguió, porque el miércoles llamó y dijo que se daba de baja por depresión (como no tiene contrato se da las bajas ella misma).

Para el viernes, día en el que llegaron los abuelos y los tíos, la casa estaba más desinfectada que la sala de parto de Doña Letizia. Qué lástima que nadie se acuerde de la mierda cuando ésta no hace acto de presencia. Mi vieja se merecía un aplauso, pero su obra de arte era invisible. Eso sí, al olfato no pasó desapercibida porque en cuanto entró por la puerta mi abuela empezó a toser y agarrarse la garganta, diciendo que se ahogaba con tanto olor a lejía. Hubo que abrir todas las ventanas y mi madre observó con tristeza como una ráfaga de viento esparcía por la casa arenilla de una obra cercana.
También vinieron las cousinas, mis primas catalanas: la cursi mayor, la cursi mediana y la cursi enana. Yo había previsto que me esperaba alguna venganza por el moco navideño pero no sabía hasta qué nivel de malvada sofisticación podían llegar esas cabezas coronadas con lazos. La cursi mayor me extendió algo parecido a una caja:

-Toma, te hemos traído un regalo.

Entonces vi lo que era: un tupper ware lleno de insectos palo. Le habían puesto un lazo, las muy cabronas. Gracias, les dije, porque no quería que disfrutaran viendo el asco que me daba. Mi tío el ingeniero aeronaútico me dio una palmadita en la espalda.

- ¿Has visto Ulises? Son baculum extradentatum. Una especie vietnamita en peligro de extinción. Tienes que cuidarlos mucho.

Son muy caros, comentó mi tía.

Mi madre todavía no se había enterado de qué iba la vaina y se agachó para ver el regalo. Cuando tenía los ojos a cinco centímetros de los insectos palo dio un grito y un salto hacia atrás, pegándome tal susto que se me calló el tupper al suelo. A mi madre le dan mucho repelús los bichos, igual que a mí.

La cursi mayor empezó a hacer pucheros: "Ulises ha matado a los baculum". Pero qué va. Tan sólo estaban un poco mareados. Me acordé de una vez que fuimos todos al parque Güell y casi vomito porque se me posó un saltamontes en el brazo. La cursi mayor estuvo un buen rato riéndose de mí... Seguro que ha sido idea de ella regalarme estos baculum espialidosos.

Mi tío nos explicó cómo cuidar a los insectos palo: necesitan un terrarium. Grande, porque el insecto palo se reproduce muy rápido y ni siquiera les hace falta aparearse para poner huevos. Es decir, que en un mes se triplica la manada. Para alimentarles "basta con una ramita de rosal y otra de zarzamora"(como si fuera tan fácil conseguir ambas cosas).

Mi madre y yo escuchamos las instrucciones en silencio, pero creo que los dos estábamos pensando lo mismo: "en cuanto estos se larguen, suelto los insectos en la obra y que se hagan unos zapatos de cemento". Son cosas que se piensan en el calentón del momento. Pero se piensan y nada más, porque han pasado tres días y aquí siguen los baculum en mi cuarto. Para dormir tengo que meter el tupper en el armario porque si no tengo pesadillas. Y cada vez que los veo me acuerdo de mi prima, la vengativa.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Uli ese regalito "va de culum" y ¿que quiere decir extradentatum, que la dentadura es postiza? QUE REGALAZO

laesti dijo...

Denuncia a las cursis en pleno, es ilegal la compra y/o venta de animales en peligro de extinción.
Además, que puesto a regalar un animal en peligro de extinción, al menos que sea bonito: un oso panda, un koala, un lince...

Galahan dijo...

Un heterosexual...

Angela dijo...

Igual te sirven como palillos dentales.

Ulises dijo...

Puaj! Ángela, qué asco... Como mucho los usaría para quitarme las mierdecillas que se forman entre los dedos de los pies. Aunque para eso lo mejor es un escarabajo pelotero.

Laesti, llamé a Greenpeace para contárselo y me dijeron que a ellos los insectos palo ni fu ni fa, que donde esté una ballena... Pues eso, que se mueran los feos.

Galahan, no entiendo muy bien qué quieres decir pero creo que en mi colegio hay un heterosexual. Es el bedel. Si quieres te lo presento.

Anónimo, no sé qué quiere decir el nombrecito pero si te gusta mi regalo dime tu dirección y te lo envío por correo.

Galahan dijo...

Lo ponía como animal en peligro de extinción, querido jovenzuelo!
Ampliando la lista de la esti.

Saludos a sus padres, póngame a los pies de su mamá, su más sincero ad-mi-ra-dor!