
Cuando era pequeño lo que más me gustaba de la playa era sentarme junto a la orilla, desnudo y con las piernas abiertas mirando al mar. Veía acercarse una ola y apostaba sobre si el agua llegaría a mojarme el pito. Un día se me ocurrió complicar la apuesta. Con la arena mojada construía un bunker sobre el pito, un iglú de barro que tapaba mis santas partes. Los primeros intentos no dieron resultado. El agua lo devastaba todo. Después empecé a cubrir el montón de arena con piedras, conchas, Doritos Tex Mex... Si hacía una buena capa el agua no penetraba en la arena y mi pito permanecía seco. Las personas que paseaba por la orilla me miraban fascinados. Yo creía que les maravillaba mi obra, que la verdad era muy bonita, pero un día un señora se acercó a hablar con mi mamá, presentándose como psicóloga infantil y le preguntó que a qué creía que se debía mi conducta excesivamente sexual. Mi vieja la miró con los ojos muy abiertos, creo que apenas llegó a encogerse de hombros, esperando a que la psicóloga respondiera su propia pregunta. Muchas veces, dijo, ese tipo de conductas en los niños son un síntoma de abuso sexual. Mi madre y la mujer se miraron a los ojos, en medio de un silencio tenso. Yo creí que mi madre iba a arrearle a la psicóloga, pero en vez de eso dijo "gracias". La señora asintió y continuó con su paseo por la orilla. Mientras se marchaba nos quedamos mirándole el culo, cosa inevitable, puesto que llevaba un bikini tanga. Desde entonces mi madre me obliga a llevar siempre bañador en la playa. Y yo añoro aquellos tiempos en los que podía sentarme desnudo a mirar las olas. No soy el único que echa de menos como era la playa antes. El abuelo siempre dice que cuando él era pequeño se bañaba entre delfines. Y mi viejo a veces mira el cielo con nostalgia y cuenta que de niño veía pasar avionetas tirando balones de Nivea.
El Uli


7 comentarios:
Jajaja, me ha encantado lo de los balones de Nivea. Me ha caído una lagrimilla...
Eso sí, con delfines no me he bañado yo nunca. Pero hace unas semanas, en Benicassim, un "pescao" (como denominan en el sur a cualquier pez, vivo o muerto, libre o pescado) saltó a mi lado gracilmente, como queriendo decir algo.
Lo que me extraña, Uli, perdona que lo diga, es que en la playa a la que vas, te taparas con arena el pito. Y no quiero ni pensar el dolor de ciertas piedras muy muy calientes del sol puestas en...
ARGH!
Lo de los balones de nivea es totalmente cierto.
Saludos.
Hay ciertos psi a los que el título les queda grande, U.
Saludos,
EGM
Lo que dijo la psicóloga creo que resuelve una gran incógnita que tenía. Gracias. Polifemo.
Galahan, tienes que probar lo de la arena. Al lado de la orilla está fresquita y blandita, verás que gusto.
Emilio, ¿llegaste alguna vez a coger un balón de esos? Es que mi padre nunca pudo y tiene un complejo de inferioridad desde entonces. Mi madre a veces le llama "macho beta". Y hablando de otra cosa, ¿para cuando otro post?
Gemelo malvado, gracias por comentar. Aquí eres bienvenido. Y te puedes traer al gemelo bondadoso también.
Hola Andariego. Me alegro de que mis experiencias infantiles te sirvan de ayuda. Lo de Polifemo va con segundas, no? Por lo de un solo ojo y tal...
Hola U,
Quería agradecerte otra vez tu comentario en El Gemelo. En verdad que me ha emocionado. Creo que es porque refrescás las cosas simples, las que siempre están ahí.
Muchas gracias y no dejes de pasar.
El gemelo bueno
Ya, eso de los niños en pelotas ya no es lo que era. La sociedad se ha vuelto tan enfermiza que parecen que en vez de críos a su aire son bombas lapa a punto de atraer una deflagración de monjes pederastas (se les metería la arena en el hábito.)
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