miércoles 5 de noviembre de 2008

Algo sub-romántico

(ilustración de Eva Navarro)

Dice mi madre que soy demasiado pequeño para entender las cosas románticas que - según ella - suceden todo el rato en cualquier parte del mundo.

- También eres demasiado burro.

Sí, mamá. ¿Pero qué quieres? Lo más romántico que me ha sucedido hasta ahora es que a Xiao Mei le hayan puesto corrector dental. Desde entonces cecea y tiene dificultades para gestionar su propia saliva, así que de vez en cuando se le escapa un perdigón que con suerte va a parar en mitad de mi cara. Me hace sentir tan importante... ¡Hoy me ha echado tres! No creo que ningún otro niño de la clase haya conseguido más de dos. Eso es porque habla conmigo mucho más que con los otros.

Pero mi madre no me entiende y pone cara de asco cuando le cuento esto. En cambio el otro día, casi se le cae la baba a ella... Hacíamos un transbordo en el metro y en uno de los pasillos vimos a una pareja de ancianos. Él estaba sentado en una silla tocando un violín. Y ella de pie a su lado, pasando las páginas de la partitura que había sobre un atril. Cuando el viejo terminaba de tocar la música escrita en una página, ella le daba la vuelta a la página para que el viejo siguiera tocando la siguiente.

Parece sencillo, ¿no? Trabajo en equipo. No tiene más misterio... Pues a mi madre le pareció una de las cosas más románticas que había visto en su vida. Como si no hubiera presenciado mil veces un comportamiento parecido en mis abuelos: mi abuela fríe un huevo con patatas y mi abuelo se lo come. Trabajo en equipo. ¿Dónde está el romanticismo? Debe ser porque los viejos del metro eran músicos, porque eran pobres (sólo tenían dos euros en el estuche del violín) o porque parecían extranjeros. No lo sé, pero estuvimos un buen rato escuchando la música del viejo.
A medida que pasaban las páginas yo me imaginaba que quizás no eran partituras lo que había escrita en ellas. Me imaginaba que eran las cuentas pendientes que el hombre tenía con su mujer:
"Nunca friegas los platos".
"En cuarenta años no me has regalado nada decente".
"Me fuiste infiel con mi prima".
Se las hacía leer una y otra vez como castigo por haber sido tan malo. Luego recogería las monedas del estuche y se iría a jugar al Bingo, o a tomar café con sus amigas, o a un club de streptease, y el viejo tendría que quedarse solo en su casa preparándose lo único que sabe hacer en la cocina: una taza de té.
Le conté esta teoría a mi madre, pero no obtuve más que una respuesta de ella: "yo quiero llegar así a vieja". Cosa difícil, pues no creo que mi padre esté dispuesto a aprender a tocar el violín y mucho menos a tocarlo en el metro. Además, conociéndoles a los dos, seguro que acababan discutiendo sobre qué canciones deben ir en el repertorio.
Mi madre - con los ojos llorosos - sacó un billete de cinco euros y me obligó a dejarlo en el estuche, cosa que la vieja me agradeció con una sonrisa que me puso los pelos de punta: ¡¡tenía dos dientes de oro!!
Quizá de pequeña empezó como Xiao Mei, con alambres en los dientes y ahora de mayor ha acabado poniéndose dientes de oro y obligando a su malvado marido a tocar en el metro para pagarlos.


¿Xiao Mei y yo de viejos?


El Uli

4 comentarios:

Emilio dijo...

JAJAJA... ¿dientes de oro? Rumanos chungos seguro.

Galahan dijo...

Hombre, romántico no sé, pero sí que es verdad que cuando esos 2 viejetes se juntan... suena música de violines.

Ta-chaaaaan!

Me ha encantado lo de tu acercamiento romántico a Xiao Mei. Yo el viernes pasado tuve también una experiencia así con una chinita que me escupió en toda la cara. Y me costó 6 euros y medio. Mucho más que a tí el concierto con tu mamá. Ya ves!

Anónimo dijo...

Yo he visto a una madre (como si fuera yo)haciendo música y su hija veinteañera (como si fuera mi hija) acompañándola, me enterneció pero no me fijé en si tenían algún diente de oro

Angela dijo...

Muy buen post. A mí lo más romántico que me ha pasado este año es estrenar sujetador (pero de los buenos eh.) Tiene razón tu mamá. Esos abuelillos encantadores son unos afortunados. Que se jodan si son pobres.
JA, JA, JA!

(Es broma.)