El profe de Cono (Conocimiento del medio) por fin nos ha puesto unos deberes que no son aburridos. Ha pedido que hagamos una "observación del natural", que escojamos un tema y que escribamos una clasificación que "suene a científica", aunque nos lo estemos inventando todo.

Las clasificaciones se han establecido en función del aspecto físico, densidad, uso y personalidad de los mocos, así como de los propietarios de las narices que los guardan
Muccus panicus: este moco se despierta pegado en alguna superficie, normalmente las patas de una cama infantil. Al no recordar como ha llegado ahí entra en un estado de pánico del que no sale jamás. Ejemplo: el cuadro de el Grito de Munch es una buena representación de la angustia existencial que puede sentir un moco si se despierta pegado en la barandilla de un puente que no conoce.
Muccus somniator: el muccus somniator es el menos común de los mocos. Habita en una de cada cien narices y nunca lo hace de forma permanente. Ha sido objeto de estudio por psicólogos y científicos. La creencia popular es que este moco es una expresión solidificada de los anhelos y que por este motivo adopta formas que recuerdan a los deseos de sus propietarios. Por ejemplo, el moco con forma de mujer que fue extraído de la nariz de un viudo, o el moco con forma de plaza en el Ayuntamiento en la nariz de un opositor.
Muccus infantilis: el muccus infantilis se distingue por ser el único comestible de toda la especie. Es más líquido que sólido y se deja caer “como quien no quiere la cosa” desde las naricitas hasta las boquitas, aunque en realidad lo que más añora es ser interceptado por el camino y secarse lentamente en el regazo perfumado de una madre, pero eso él jamás lo admitiría porque es muy orgulloso.
Muccus interruptus: el muccus interruptus es seco y de forma ramificada. Le gusta ser el centro de atención y vive agazapado en las fosas nasales de hombres y mujeres solteros que han quedado para cenar. Suele hacer su aparición en el punto más interesante de la conversación, asomando la cabeza por una de las fosas y exponiéndose, con falsa timidez, a los ojos del otro comensal.


9 comentarios:
Interesantísimo tu trabajo, Uli. El profe te va a poner nota, seguro.
Añadiría el mocus sorpresis, viene acompañado de un estornudus repentinus y entonces el mocus sale propulsado, a tal velocidad que muchas veces te lo encuentras pegado al codo, horas después del incidente.
Muy bien elegido el trabajo.
Yo añadiría el Mocus vaivenus, es aquel que cuelga de la nariz que lo contiene sin llegar a gotear por su grado perfecto viscosidad-liquicidad.
Se han dado casos de este tipo de moco que han llegado a tocar la punta del zapato del dueño de la nariz, y luego han vuelto a su guarida sanos y salvos para contárselo a sus congéneres.
Fijo q sacas notaca.
Mocus renacuajus, el aquel de cabeza consistente y cola móvil y blandengue
Mucus incognitus, el que habita en las paredes de tu naricilla. Cuando se pegan superpuestos los muy cabrones te impiden respirar.
Mocus carrasperis: Ubicación retronasal y drenaje por vía bucal-palatal.
Mocus vituperis: moco intangible que toma forma de insulto u ofensa. Loc: Me soltó un moco.
Mocus blandiplup: Por consistencia y textura aquel que invita a jugar clandestinamente con él.
Mocus mocosus: Moco pequeño, insignificante.
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